Los criminólogos como cortafuegos sociales frente al radicalismo violento

Hace unos días nos levantábamos con la noticia del asesinato de dos policías en la ciudad de Lieja, Bélgica, en manos de un belga de apenas 30 años que disfrutando de un permiso penitenciario propinó dicho atentado contra las fuerzas y cuerpos de seguridad belga apuñalando a dos oficiales de policía por la espalda, las dos madres de familia, robando sus armas para disparar a un joven que se encontraba en su automóvil. Finalmente fue abatido.

 

Como es un habitual, el grupo terrorista Daesh se hacia suyo el atentado a través de sus canales habituales en donde aparecía el mensaje de alabanza a su terrorista. Lo terrible de estas notificaciones ya no es que se atrevan a atemorizar a la población dirigiendo ellos la estrategia de las fichas ganadoras del tablero de ajedrez bélico sino que muy sutilmente siguen vendiendo ese discurso falso y confuso todavía para algunos de islam y terrorismo. Sus gritos antes de matar usando palabras y frases islámicas hacen un buen trabajo a la hora de potenciar esa relación entre una religión y un terrorismo.

 

Estos terroristas han logrado que los tengamos presentes en nuestras mentes incluso cuando no tienen nada que ver con los acontecimientos. Aunque tenemos que ser conscientes del riesgo que estos grupos son para occidente no debemos  caer en uno de sus principales objetivos: hacernos vivir en un estado de temor y dejar de hacer actividades por miedo a lo que ellos puedan hacernos. Hay que ser conscientes y conocer los riesgos que tenemos mientras este terrorismo esté entre nosotros, pero no debemos permitir que esto nos haga cambiar a peor nuestros derechos y libertades que tanto nos han costado conseguir. La seguridad de un país comienza por el propio ciudadano.

 

Pero es de suma importancia que este problema se corte desde la raíz. Quien a día de hoy aun crea que contra este radicalismo solo se puede acabar a través de las FFCCS y servicios de inteligencia está muy equivocado. La implicación de otros profesionales es fundamental para evitar que este joven al entrar en contacto con el discurso radical no acabe atentando. Aunque los diferentes cambios en el código penal han favorecido que esta carrera hacia la radicalización violenta no sea tan fácil, no es suficiente. La formación de actores sociales para detectar y poder prevenir a través de herramientas que hagan menos atractivo el discurso de estos terroristas es fundamental. Y aquí los criminólogos tenemos un papel clave.  Los criminólogos de CISEG (Comunidad de Inteligencia y Seguridad Global) desde hace un año estamos trabajando junto a la sociedad ofreciendo formación y herramientas para poder detectar y des-radicalizar a niveles bajos de radicalización. Ofrecer alternativas al discurso de Daesh y AlQaeda, información a posibles víctimas secundarias y, lo más importante, concienciar a la sociedad de que, cuando hay un atentado, las victimas no solo son las que mueren en él, lo son los familiares y amigos de éstas, la comunidad islámica en general porque todos los ojos les señalan, y también lo son esos jóvenes que se inmolan y que no hemos sabido proteger de caer y seguir en un proceso de radicalización que les ha llevado a morir matando. CISEG siempre apostará por el criminólogo y su preparación en prevención para luchar contra el radicalismo violento, sea éste de la ideología que sea.

 

David Garriga

Criminólogo. Colegiado nº 100. Presidente de CISEG

 

Referencias: 

https://enigmasovni.blogspot.com/2016/03/guerra-contra-terrorismo-causas-consecuencias.html IMAGEN 17/06/18

La atracción del mal

El nuevo caso del adolescente que hace unas semanas mató a una mujer en Castrogonzalo (Zamora), el pueblo más cercano al que me crié, me ha hecho recordar los casos de a otros ‘pequeños criminales’ de la reciente historia de este país. Así, me vienen a la memoria los casos de José Rabadán, el chaval que acabó a golpe de katana con vida de sus padres y de una hermana con síndrome de Down; Rafael García, ‘Rafita’ condenado junto a tres amigos por el brutal asesinato de Sandra Palo; Miguel Carcaño, el asesino confeso de Marta del Castillo; o Andrés Rabadán, el joven que hace 20 años se cargó a su padre apretando una ballesta.

Su protagonismo mediático les ha reportado no sólo la indignación y la repulsa de la familiares y los amigos de las víctimas, sino de la población en general, la cual se debate, como de costumbre, entre el endurecimiento ‘en caliente’ de las leyes para penar más este tipo de hechos o, los menos, por analizar y estudiar las circunstancias personales del verdugo y su familia para saber qué falló y cómo podemos reinsertar a ese joven en la sociedad y el tratamiento de la víctima, funciones de los criminólogos.

La sobreexposición de su caso, de su persona, a la que tarde o temprano se pone foto o imagen, también comporta otras consecuencias difícilmente imaginables. En muchas ocasiones reciben la admiración, la comunicación y el enamoramiento de algunas mujeres, seducidas por las características físicas de los asesinos o incluso de su maldad.

El fenómeno, que en España afecta especialmente a jóvenes criminales, en Estados Unidos ya recibe nombre. Se llama ‘killers groupis’, es decir, fans de los asesinos, y se ha estudiado bastante, especialmente en la rama de los asesinos en serie, que en ocasiones arrastran decenas de admiradoras. El trastrono ya tiene un nombre científico, hibistrofilia, una enfermedad mental caracterizada por la excitación extrema o la atracción hacia una persona que normalmente ha cometido un hecho espantoso, una patología que se da más en mujeres que en hombres.

manson La atracción del mal

Charles Manson y Elaine Burton

El caso más conocido fue el de Charles Manson, uno de los más famosos conspiradores de asesinato de Norteamérica, quien reclutó un ejército de fans a modo de secta criminal que mató, entre otras personas, a la actriz Sharon Tate, la mujer de Roman Polanski. Un tipo que bien había servido de inspiración para el personaje de Joe Carrol en la serie televisiva ‘The Following’, que recomiendo porque narra con todo lujo de detallas la seducción del mal, la atracción del psicópata y el fenómeno de ‘serial killers groupis’. 

Ya en la cárcel, desde que fue apresado en 1969 hasta que falleció el año pasado, Manson recibió cientos de cartas de admiradoras proponiéndole matrimonio. Y de hecho, casi llega a hacerse realidad. El 2014, con 80 años, se comprometió a casarse con Elaine Burton, de 27 años. Sin embargo, a pocos días del enlace la boda fue cancelada porque las verdaderas intenciones de Elaine eran, una vez muerto en la prisión, hacerse con su cuerpo y exponerlo en una cripta de cristal en California para sacar dinero con ello.

¿Admiración, coqueteo con el mal, repercusión, notoriedad, lucro..? Muchas pueden ser las razones de las y los ‘killers groupis’ para enamorarse de un asesino. La criminología nos ayuda a desvelar cómo se puede llegar a crear un vínculo personal de estas características, pero para ello es mejor centrarnos, por cercanos, en los casos españoles que antes comentamos.

 

CARTAS A LA CÁRCEL

La mayoría de las historias comienzan igual. Frente a un mundo de Whatsapp y Skype, en la cárcel las cartas manuscritas siguen teniendo el valor de antes, incluso más. Y son el nicho de la afectividad y el enamoramiento. Eso le pasó a Bonaventura cuando fue a una exposición sobre los dibujos del primer asesino de la ballesta. Le gustaron las obras y empezó a escribirse con el hombre que a los 20 años clavó cuatro flechas a su padre. Le gustaba su lunar y su manera de ser y, pese a reconocer algo de miedo intrínseco, años después se casaron en la prisión y ahora disfrutan juntos de permisos penitenciarios; más allá de lo que pasó, de los intentos de fuga de la prisión o de la amenaza, ya dentro, de violar a una enfermera. Un flechazo, pero de amor. El caso de Andrés Rabadán acabó en documental.

Parecida suerte corrió Juan José Garfia, conocido por la opinión pública de los 80 por sus atracos e intentos de fuga de prisiones, fue condenado por matar en 1987 a un guardia civil, a un policía municipal y a un empresario. Confinado a una celda de máxima seguridad y en régimen especial de incomunicación, la vida del asesino pasaba aburrida hasta que un día una enfermera tuvo que atenderle en la celda, escrupulosamente observada por un carcelero. El roce hizo el cariño y Marimar, hija de guardia civil pero anarquista cristiana, acabó finalmente casándose con su reo. Lo hizo porque se enamoró y porque cree en la reinserción, o eso dijo.

Su idilio fue llevado al cine con ‘Horas de Luz’, película dirigida por Manolo Matjí con las interpretaciones de Alberto San Juan y Enma Suárez en ‘Horas de luz’. El cartel la anunciaba con una reveladora pregunta: “¿Puede el amor liberar a un asesino?”. En una entrevista concedida hace ya unos cuantos años al periodista Juan Carlos Rodríguez, Marimar  respondía con contundencia. “A ver, ¿liberar a un asesino o a una persona condenada por asesinato? Porque son dos cosas diferentes. Para lo primero no tengo respuesta. Considero que un asesino es la persona que sale de su casa premeditadamente pensando en cargarse a alguien, o quien vende drogas a un niño, o el ejecutivo que va a f… niñas a Tailandia. Pero no la persona que dispara para proteger su vida, como hizo Juanjo, aunque no sea justificable. Mi marido no es un asesino; es una persona condenada por asesinato”.

katana La atracción del mal

El asesino de la katana

El caso del asesino de la katana ocurrió al revés. Fue él que decidió ponerse en prisión en contacto con la chica, hermana de uno de sus compañeros de internado. Con el tiempo y las comunicaciones que mantenían, incluso vis a vis, se convirtieron oficialmente en pareja de hecho. No obstante, el chaval, en internamiento por matar a sus padres con la espada samurai y con rasgos psicopáticos, al no reconocer el daño causado, recibió cientos de cartas de admiradoras. Entre ellas, una firmada por dos chavalas que poco tiempo después mataron a puñaladas a una compañera de instituto en San Fernando (Cádiz).

Un caso similar pero más actual es el de Miguel Carcaño, uno de los asesinos confesos de Marta del Castillo, la adolescente cuyo cuerpo sigue sin aparecer porque los implicados nunca han revelado el lugar exacto donde fue depositado. Miguel ha recibido, entre barrotes, decenas de cartas, incluso dinero, de sus fans.

 

ENCANTADORES DE SERPIENTES

¿Qué ha llevado a estas mujeres, en apariencia normales, a querer pasar el resto de su vida con los criminales? Aunque las características de cada caso son distintas, todas ellas se sienten atraídas, de forma positiva o negativa por el poder de la violencia y un concepto oscuro, incluso gótico, del romanticismo desdichado. La literatura y el cine nos aportan grandes ejemplos de grandes amores trágicos, sangrientos, pero apasionados, sin lugar para el aburrimiento. «En el fondo, la violencia nos seduce a todos, y ella también puede sentirse atraída», señaló el psiquiatra forense José Antonio García Andrade respecto a la chica del ‘asesino de la katana’

Son varios los perfiles de las mujeres que se enamoran de asesinos y homicidas. La primera categoría la componen las buscadoras de emociones fuertes, féminas valientes y seguras de sí mismas que se sienten atraídas por aquel que puede contravenir las normas. Ven al condenado como una víctima de su pasado –muchos fueron maltratados de pequeños o recibieron afectividad alguna de sus progenitores–, y no como una fiera. Les gusta la fama porque la conciben con un halo de crecimiento personal. «Ellas sienten que tienen el control de un hombre, y es la primera vez en la vida que les ocurre. Hay mujeres que se acercan a estos asesinos solo por afán de notoriedad; cuanta más fama tiene el criminal, más fans consigue», señala la norteamericana Sheila Isenberg, autora del libro ‘Women who love men who kill’ (Mujeres que aman a hombres que matan).

Frente a las ‘buscavidas’ también abunda otro perfil de persona enamoradiza, fascinada por el personaje y que actúa con el asesino más como una madre que quiere entender lo que le pasó y ayudarle a ‘volver a ser bueno’ que como una compañera sentimental. Su vida, por lo general, es gris, monótona y sin emociones. “Tienes una vida con pocos logros y no te manejas correctamente en ellas porque tus relaciones emocionales son un desastre; y, de pronto, vas a convertir o a redimir a un famoso asesino. Si eres capaz en tu imaginación de ser la novia o mujer de alguien tan peligroso y denostado tienes una recompensa emocional muy fuerte. Ese es un valor extraordinario para una vida con tan pocas recompensas positivas, hasta tal punto de que puedas negar lo obvio y distorsionar la verdad, diciendo que está en la cárcel por un mal juicio, que han manipulado las pruebas y que es inocente”, argumenta el criminólogo Vicente Garrido.

En estos casos, esta persona puede ser manipulada por el asesino, muchos de ellos psicópatas y, por tanto, acostumbrados a fingir sensaciones que no tienen y engañar a las personas que quieren. Por tanto, no es de extrañar que un individuo sin estudios pueda con unas grandes expectativas emocionales y relaciones sentimentales confusas  creer ‘a pies juntillas’ en lo que le diga el reo. “Los psicópatas son seductores natos; no pueden vivir sin seducir. Seducen no por necesidad de afecto, sino para garantizarse vía libre a sus deseos. Tienen la capacidad de reconocer a los que son vulnerables: personas con una baja autoestima o que presentan carencias afectivas», sentencia la psicóloga Sonia Tapias.

Los especialistas sostienen que este tipo de ‘novias’ fueron maltratadas en el pasado y que ahora busquen un elemento de sufrimiento. Es el llamado síndrome de la bella y la bestia. Al principio tienen miedo pero luego resultan fascinadas, sienten pena, quieren protegerles y caen rendidas a sus pies. La atracción del mal.

Julio de la Fuente Blanco 

El Colegio y la Universidad Internacional de Valencia compartirán actividades docentes e investigación para colegiados y alumnos

El Colegio Profesional de Criminólogos de la Comunidad de Madrid (CPCM) ha firmado esta semana su primer acuerdo con la Universidad Internacional de Valencia (VIU), que contempla la búsqueda de sinergias entre ambas instituciones y la realización de actividades docentes, educativas y de investigación dirigidas tanto a colegiados como a alumnos, entre otros beneficios.

Concretamente, han dispuesto la organización conjunta de cursos, congresos, seminarios y demás eventos sobre temas que respondan al interés mutuo de sus instituciones firmantes; la realización de estudios y proyectos de investigación en áreas de interés común; el asesoramiento mutuo en cuestiones relacionadas con las actividades desarrolladas en ambas entidades; el intercambio de información y documentación; y cualquier otra entidad que, en el ámbito de este acuerdo, redunde en un beneficio común.

El CPCM está interesado en participar en el desarrollo formativo y profesional de los universitarios en el marco de titulaciones oficiales y propias, así como en actividades de I+D. Y pretende con este convenio, y con los futuros que llegarán, ofrecer al estudiantes la posibilidad de combinar los conocimientos teóricos con las competencias de contenido práctico para dotarles de una visión real de las problemáticas que surgen en la profesión e integral también a la empresa en el contexto de las actividades universitarias formativas, docentes y de investigación.

“Nuestro objetivo es conseguir profesionales con visión real de los retos y problemáticas que plantea la vida profesional, preparando su incorporación futura al mercado laboral a través de la participación del Colegio en actividades integradas en un Programa de Colaboración, en aras de impulsar la calidad y la excelencia de los programas impartidos por VIU, para el que las partes convienen el desarrollo de actividades de formación”, señala el convenio.

El documento ha sido firmado por el decano del Colegio, Ángel García Collantes, y por la rectora de la Universidad, Eva María Giner. El acuerdo marco durará un año, pudiéndose prorrogar. Se creará una comisión mixta de seguimiento, que se reunirá al menos una vez cada seis meses.

La VIU tiene actualmente 7.000 alumnos de 58 nacionalidades distintas, que apuestan por una metodología digital de enseñanza que combina la capacidad para pensar y actuar de forma creativa con el respeto a la educación superior y el carácter universitario más tradicional. Ofrece un catálogo de grados y másteres universitarios enmarcados en siete áreas de conocimiento: Educación, Ciencia y Tecnología, Ciencias de la Salud, Empresa, Arte y Humanidades, Jurídico y Comunicación.

Diploma en Criminolgía Vial

El Observatorio Criminológico de la Seguridad Vial junto a la Universidad Nacional a Distancia ofertan el Diploma en Criminología Vial que consiste en 7 bloques de 30 horas cada uno, haciendo un total de 210 horas. Un importante campo de aplicación para los conocimientos de un criminólogo.

Todos nuestros colegiados tienen un importante descuento que pueden consultar dentro del Área de Colegiados en la sección Descuentos y convenios.

Toda la información del curso: http://observatorio.criminologiavial.com/p/formacion.html.

V Congreso Behavior & Law “Luchando contra el fraude”

La Fundación Universitaria Behavior & Law organiza los próximos 30, 31 de mayo y 1 de junio su V Congreso Behavior & Law cuya temática de este año es “Luchando contra el fraude”. En él se dan cita expertos de gran nivel de la lucha contra el fraude que configuran un total de 16 talleres y 12 conferencias con el único objetivo de abordar esta importante problemática y que supone una importante salida profesional para los criminólogos.

Todos nuestros colegiados tienen un descuento de más del 50% para el Congreso y que pueden consulta dentro de nuestro Área de colegiados en la sección Descuentos y convenios.

Toda la información del Congreso: https://behaviorandlaw.com/congreso2018/.

bl V Congreso Behavior & Law “Luchando contra el fraude”

¿Planes de prevención? Una cucharilla, por favor.

 

Aunque la opinión generalizada es que un criminólogo se dedica, fundamentalmente, a la investigación criminal una vez cometido un delito o crimen, nosotros sabemos que una de las grandes áreas en las que podemos intervenir profesionalmente es el de la prevención del delito. De hecho, la expresión máxima de la Criminología bien podría ser conseguir, mediante nuestra intervención, que una persona no llegue nunca a convertirse en víctima de un delito y, más aún, conseguir que una persona no se convierta nunca en victimario.

Alcanzar semejante reto es una utopía pero deberíamos al menos, aunque hacerlo diera a nuestro trabajo cierto aire de epopeya griega, proponérnoslo tal y como han hecho los integrantes de la ONG británica Karma Nirvana.

Esta ONG está orientada a la prevención de un delito concreto, el cual consiste en un abuso por honor, como lo es obligar a una persona a contraer matrimonio contra su voluntad. El perfil de la víctima de este tipo de delito en el Reino Unido es el de mujer muy joven  perteneciente a una familia musulmana tradicional y practicante. Este tipo de víctimas reciben en sus casas una educación muy tradicional en el plano social, familiar y religioso y,  sin embargo, al estar expuestas a un tipo de educación diferente, más tolerante, cosmopolita, diverso y abierto, dado que viven en el Reino Unido, no siempre tienen arraigadas las enseñanzas y tradiciones que desde su familia les inculcan. Esta dicotomía cultural, entre otras variables, puede hacer que las víctimas no quieran seguir los preceptos y tradiciones que sus familias quieren imponerles como, por ejemplo, acceder a un matrimonio no deseado,  aunque el miedo a las consecuencias que negarse a ello puede acarrearles, a ellas y a sus familias (castigos físicos o psicológicos, aislamiento, deshonra familiar, etc.), hacen que accedan en contra  de sus deseos más íntimos o convicciones.

Dicha organización atiende cientos de llamadas al mes, tanto de víctimas como de profesionales del sector, en busca de ayuda o consejo. El volumen de llamadas  incrementa de forma exponencial cuando se acercan las fechas vacacionales de los colegios, dado que son estas fechas en las que las familias aprovechan para  viajar a sus países de origen con la intención de celebrar los matrimonios forzados. Siendo así, este plan de prevención, que lo es aunque no dimane del Gobierno (dato fundamental criminólogos porque son muchos los nichos de trabajo que tenemos como profesionales),  involucra a los colegios e  institutos del todo el país, puesto que estos que son un agente fundamental a la hora de detectar qué alumnas/os pueden estar convirtiéndose en víctimas de un delito relacionado con lo que se ha denominado como abuso por honor (matrimonios forzados, castigos por adulterio, etc.)

Así pues, esta ONG, ofrece su ayuda a las personas que son víctimas de abuso por honor tanto para evitar  que se celebre el matrimonio  o se perpetúe la situación de abuso que sufren de manos de sus familiares y allegados (prevención), como para el tratamiento de las víctimas (intervención post-delito, victimología)

Hasta aquí, esta historia podría ser un relato cualquiera de una de tantas organizaciones, asociaciones, o equipos relacionados con las instituciones oficiales que se dedican a la prevención del delito y al posterior tratamiento de las víctimas. Sin embargo, la ONG Karma Nirvana, nos ha dado una lección de innovación en la prevención. ¿Cómo? Muy sencillo o, mejor visto, quizá no tanto. Karma Nirvana ha puesto la imaginación y el sentido práctico y realista al servicio de la prevención.

La propuesta de esta ONG es la siguiente: aconseja a las mujeres (prácticamente niñas por su corta edad) que están siendo forzadas a salir de Reino Unido para convertirse en esposas sin su consentimiento, esconderse una cucharilla metálica en su ropa interior. ¿Qué se consigue con esta medida? Se consigue que, al pasar por la zona de seguridad de los aeropuertos británicos, el detector de metales pite y estas niñas puedan pasar a una zona restringida, y de forma individual, a hablar con una persona de seguridad. De esta forma, la posible víctima tiene la oportunidad de contar el caso de abuso que está sufriendo y pedir ayuda.  En el momento en el que la víctima cuenta la situación en la que se encuentra las personas responsables de la seguridad del aeropuerto, que están al tanto de la existencia de este tipo de delitos, puede impedir que la víctima viaje y pueda derivarla a los distintos instrumentos existentes para protegerla.

Esta es una idea que, de puro simple, es brillante. Cuando pensamos en planes de prevención se nos vienen a la cabeza intrincados proyectos que ocupan cientos de folios escritos, que tienen que pasar por decenas de departamentos oficiales, que requieren de presupuestos millonarios y que no siempre, por lo complicado de la propuesta y la escasez de recursos, pueden salir adelante. Desde luego, este tipo de planes de prevención, basados en profundos análisis, hechos por equipos de profesionales multidisciplinares, son necesarios. Sin embargo, esta pequeña (gran) iniciativa nos ha enseñado que, a veces, salvar a una persona de sufrir un delito o crimen es tan sencillo como usar la imaginación para poder darle a la víctima una salida que esté a su alcance.

Así pues, compañeros criminólogos (y no criminólogos) que os dediquéis a prevenir el crimen: no olvidéis que incluso, algo tan cotidiano como una simple cucharilla, puede ayudarnos a prevenir la comisión de un delito.

Victoria Pascual, criminóloga.

 

Referencias:

http://plasniskpedia.wikia.com/wiki/Archivo:Cucharilla.jpg IMAGEN 23/05/18

https://www.20minutos.es/noticia/3346971/0/cucharas-ropa-interior-medida-aueropuertos-suecia-frentar-matrimonios-forzados-ablacion/

 

 

El CPCM recurre ante el Contencioso la exclusión de criminólogos de la convocatoria de plazas en Instituciones Penitenciarias

El Colegio Profesional de Criminólogos de la Comunidad de Madrid (CPCM) ha presentado esta semana un recurso a la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid contra la resolución el Ministerio del Interior, publicada el 2 de abril en el Boletín Oficial del Estado, por las que abrió un proceso selectivo para el Cuerpo Superior de Técnicos de Instituciones Penitenciarias por excluir del mismo a los titulados en Criminología.

En su última reunión, el Órgano colegial acordó por unanimidad recurrir la resolución del Ministerio (https://www.boe.es/boe/dias/2018/04/02/pdfs/BOE-A-2018-4501.pdf) que convocó un proceso selectivo para cubrir 30 plazas del Cuerpo Superior de Técnicos de Instituciones Penitenciarias, por el sistema general de acceso libre, de las cuales 15 plazas van dirigidas a la especialidad de Juristas y 15 plazas a la especialidad de Psicólogos, pero ninguna para criminólogos.

En el recurso ante el Alto Tribunal madrileño, el Colegio ha solicitado la suspensión de dicha resolución por las «graves consecuencias y repercusiones que tendría de llevarse a cabo dicho proceso selectivo en que se excluye a un colectivo como es el de los titulados en Criminología, cuyos conocimientos, titulación y cualificación tienen relación directa con el proceso selectivo convocada».

«No estamos hablando de un simple interés particular, sino de un interés general de todo un colectivo, excluido sin justificación alguna para participar en un proceso selectivo cuyo objeto y material incluso tiene mayor relación que el de la ciencia jurídica del Derecho. Dicha exclusión de poder participar a todo un colectivo hace que se trate de un interés general que debe ser amparado y tutelado cautelarmente, ya que la resolución que dicte la sala no incidiría en una persona, sino en la totalidad de todos aquellos que poseen la titulación en Criminología, y que son excluidos de antemano, de poder participar», se alega.

En un comunicado anterior, el CPCM presentó una queja formal al Ministerio del Interior rechazando «contundentemente» que al no haber ninguna de dichas plazas dirigidas a criminólogos, «se niegue una vez más el reconocimiento real de nuestra profesión, consolidada desde 2006 con estudios de licenciatura reglados (ahora de Grado) por el Ministerio de Educación».

De esta forma, el Colegio recordó que el Estado dedica un gran presupuesto todos los años para formar a futuros profesionales de Criminología pero les niega su futuro laboral en la Administración Pública, todo un sin sentido.

Además, el Colegio destaca que las plazas convocadas exigen a los solicitantes en la oposición en su parte específica conocimientos puramente criminológicos, incluso con materias que son exclusivamente objeto de la ciencia de la Criminología, lo que a nuestro juicio podría suponer una suplantación de funciones por personal no titulado específicamente en la materia requerida para las plazas de la convocatoria y, por ende, un evidente intrusismo en el objeto de profesión del criminólogo que defiende el CPCM.

La entidad colegial también recuerda que las Instituciones Penitenciarias modernas nacieron en España gracias al trabajo de criminólogos pioneros. Fue una injusta modificación administrativa la llevó al Gobierno a contratar a juristas y no a criminólogos en este campo. Ahora, los criminólogos nos hemos organizado para que esto cambie.

Madrid, a 20 de mayo de 2018

Déjenos pasar señor Grissom

Corría el año 2002 cuando en España irrumpía, tímidamente al principio y, fuertemente después,  una nueva serie de televisión en todos los hogares de manos de la cadena privada de televisión Telecinco.

Una impactante apertura que mostraba una vertiginosa sucesión de imágenes de  fluidos corporales, experimentos científicos e investigadores en la escena del crimen, todo ello acompañado de una potente versión de la canción «Who are you»  de The Who, preludiaba una hora de trepidante acción investigadora.

Hasta ese momento, la imagenería popular relacionada con la resolución de crímenes, estaba basada en la idea romántica, o clásica como prefiráis llamarla, de autores como Sir Arthur Conan Doyle o Agatha Christie. Ellos crearon grandes personajes como los inmortales  Sherlock Holmes o Hercules Poirot, los cuales realizaban una investigación del posible crimen, si bien respaldada en cierto modo en el empirismo científico, basada fundamentalmente en el análisis de las circunstancias del crimen a través de interrogatorios a las posibles personas implicadas. Además, la investigación era realizada por una única persona o, como mucho, de dos personas (¿Qué habría sido del soberbio Sherlock sin la inestimable ayuda del Doctor Watson) que, además, estaban por encima de las investigaciones de las fuerzas de seguridad el Estado, cuyos trabajos quedaban siempre superados por el investigador particular, por muy Scotland Yard que fueran (pobre inspector Lestrade).

Las series de televisión de los años setenta y ochenta reforzaron esta idea de investigador privado solitario que es mucho más hábil que la policía. Surgieron personajes detectivescos tales como el inspector Colombo, con su inconfundible gabardina y su sempiterno cigarro entre los dientes, o la intrépida Jessica Fletcher que, con su máquina de escribir, su bicicleta y sus siempre pertinentes y mordaces preguntas te resolvía cualquier crimen que, dicho sea de paso, parecía atraer o provocar con su sola presencia.

Siendo así, la serie de televisión «CSI», acrónimo de Crime Scene Investigation ,o dicho en el lenguaje de Cervantes, Investigación de la Escena del crimen, introdujo una serie de atractivas novedades en relación a la investigación policial.

Una de esas novedades consistía en la introducción de la idea de investigación grupal. Desde luego, ya se había visto en numerosas series anteriores como «Canción triste de Hill Street» o «Tween Peaks» entidades policiales que realizaban  investigaciones en equipo que se ajustaban más a la realidad que la mostrada por las series y libros antes mencionados. Sin embargo, es «CSI» la serie que marcará la diferencia en términos de investigación policial en la primera década del siglo XXI y que, además, coincidió en el tiempo en España con el debate sobre la aparición de una Licenciatura (Grado ahora) dedicada exclusivamente a la Criminología.

Otra de esas novedades la encontramos en el hecho de que el equipo de investigadores eran científicos. Y no de una especialidad concreta sino de todas en general. Gil Grissom, el director del equipo de investigación criminal de Las Vegas (turno de noche, por cierto, que siempre es más truculento) contaba entre  sus múltiples especialidades la Entomología, la Criminología, la Medicina Legal y Forense, la Psicología Criminal, la Física, la Química, la Balística, la Toxicología, la Historia, las Ciencias Medioambientales, la Antropología y un sin fin de otras áreas de conocimiento que harían palidecer a todos premiados con el Nobel en cualquiera de estas áreas. Grissom además había sabido rodearse, porque ninguno de sus empleados le venía a la zaga, casi cualquiera de ellos era capaz de hacerle sombra. Esta serie nos muestra una especie de super héroe omnisciente, que todo lo sabe y que todo lo ve, que habría dejado verde de envidia al mismísimo Leonardo Da Vinci. ¡Tanto era su saber!

Este ilustre equipo de sabios hacía algo que, hasta ese momento, le estaba vedado a un policía o detective público y era realizar la investigación desde el principio hasta el final. Es decir, el equipo de Grissom era una suerte de Juan Palomo (si me permitís la expresión) yo me lo guiso, yo me lo como. Ellos llevan la investigación criminal, desde el momento en el que aparece el cadáver hasta el momento en el que el sospechoso es condenado. Ellos investigan la escena del crimen, recogen las pruebas, realizan los experimentos y comprobaciones científicas necesarias, interrogan a los sospechosos y a las víctimas (si sobreviven) y deciden quién es el autor o autores del crimen. Con esta perspectiva sobran hasta los jueces.

Siendo así, «CSI» logró confundir al respetable público español, que con avidez  veía lunes tras lunes la serie, en relación a todo lo que tiene que ver con la Criminología y con una investigación real. Vendió, entre otras cosas, Criminología por Criminalísitica simplificando los crímenes y delitos reduciéndolos, prácticamente, a aquellos relacionados con delitos de sangre obviando, además, las múltiples áreas en las que se puede especializar un criminólogo tales como la prevención, la victimología o la green criminlogy.

Esto ha sido, y sigue siendo, un problema para los Criminólogos. Y lo es tanto a nivel individual, dado que muchos de los estudiantes que han elegido la carrera de Criminología lo han hecho pensando en que sus estudios y vidas profesionales se parecerían al día a día de los integrantes del equipo de «CSI», como a nivel social e institucional que piensan que el criminólogo ha nacido para investigar muertes de carácter violento con una lupa en una mano y una muestra de ADN en la otra. Y esto, como bien sabemos los que lo sufrimos, no es así.

Ni el trabajo del criminólogo es lo mostrado en «CSI» ni la Criminología es sólo criminalísitica. Y es por este motivo que, entre todos los criminólogos y los amantes de la Criminología, debemos ir arrojando un poco de luz sobre en qué consiste nuestra ciencia y nuestro trabajo.

Es por eso que, con todo el cariño y el respeto del mundo, le pido al señor Grissom que nos ceda por fin el paso, tenemos mucho trabajo por hacer.

Victoria Pascual, criminóloga.

 

Referencias:

https://graficzek.wordpress.com/tag/lupa/ IMAGEN 19/05/2018

Abrimos el ÁREA DEL COLEGIADO con importantes servicios y ventajas

Tal y como prometimos el mes pasado, el Colegio Profesional de Criminólogos de la Comunidad de Madrid (CPCM) ha abierto su Área privada de Colegiados, un espacio en nuestra web donde los colegiados podrán encontrar los servicios que tienen disponibles, así como oportunidades laborales, ventajas y otras beneficios.

Desde ya, los colegiados, tras recibir sus usuarios y contraseñas, cuentan con acceso a la Base de datos completa y a la Biblioteca en materia criminológica de la editorial Tirant lo Blanch, una de las editoriales de mayor relevancia y que más apuesta por la publicación de textos criminológicos, ya que se ofrecen más de 700 ejemplares en Criminología. Sin duda, les será de utilidad para estar permanentemente actualizado y de gran ayuda a la hora de elaborar los informes criminológicos.

Así, pueden consultar material en función de la temática (Extranjería, Ejecución Penal y Penitenciaria, o Derecho Penal), utilizar el buscador de jurisprudencia avanzado o usar el sistema de préstamo de libros ‘online’, con el que podrán disponer gratuitamente de forma telemática cualquier publicación sobre criminología que pueda interesarles.

Además, hemos incorporado una Bolsa de Trabajo. De hecho, este apartado es fundamental y prioritario para el Colegio. En estos momentos, todos nuestros esfuerzos se dirigen a ofrecer a los colegiados el mayor número de ofertas posibles. Para ello, estamos manteniendo contacto con diversas instituciones y empresas que, una vez dadas de alta en el sistema, estas publicarán sus vacantes de consulta pública.

En el mismo sentido, y gracias al reciente acuerdo alcanzado entre nuestra decano, Ángel García Collantes, y el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), Francisco Javier Vieira, los colegiados criminológicos madrileños entrarán a formar parte de la lista de peritajes de los Juzgados de la región. Por ello, estamos elaborando una Bolsa de Peritos siguiendo las homologaciones requeridas y que pronto abriremos a la inscripción de los solicitantes.

Siguiendo en materia de empleo, los colegiados también podrán tener acceso al servicio de Orientación Laboral, una sección en la que expertos ofrecerán herramientas y pautas de actuación a quienes lo necesiten. Especialmente, se centrarán en la presentación y elaboración del currículum vitae y de la carta de presentación, la preparación de la entrevista con distintas metodologías y asesoramiento en en contrato y sus características.

Por otro lado, a los que ya estén trabajando como criminólogos, el Colegio les ofrece un Servicio de Asistencia Jurídica Gratuita en todo lo relativo al ejercicio de su profesión como criminólogo, además de un Seguro de Responsabilidad Civil de la empresa Brokers88 por un importe de 150.000 euros, que ya ha sido remitido a los colegiados por correo electrónico.

En caso de que pueda resultar de utilidad, ofrecemos a sus colegiados la posibilidad de disponer de un email @cpcm.es, que podrá ser solicitado desde la sección Correo electrónico. También podrá disfrutar en breve de interesantes descuentos en diferentes productos ofrecidos por otras varias empresas.

Otra de las prioridades del CPCM es la comunicación y atención a todos nuestros colegiados, de manera que puedan ser escuchados y tenidos en cuenta. Por ello, se ha habilitado la figura del Vocal de Guardia, cuya función será atender a los colegiados en todas las dudas que pueda tener respecto al funcionamiento de la institución, beneficios que engloba la colegiación, sugerencias de mejora, cuestiones relativas a la función del criminólogo, su desarrollo profesional, de qué manera puede desempeñar su labor, etc.

El Colegio también pone a disposición de sus colegiados su Comisión de Recursos, concebida como el órgano jurídico y rector en materia de resolución de recursos formulados contra las resoluciones o actos de trámite (estatutariamente previstos) que resuelva la Junta de Gobierno. Sus resoluciones serán firmes en vía corporativa, quedando expedita la vía jurisdiccional que se estime oportuna.

Por último, el Área del Colegiado da acceso a exclusivos Descuentos y Promociones de determinadas marcas y empresas. Con el tiempo, se irán incorporando nuevos servicios, siempre con la finalidad de que los colegiados encuentren aquí el apoyo y respaldo que necesita en su profesión como criminólogo.

Todos aquellos que han solicitado y cumplimentado la inscripción para la colegiación tienen que haber recibido ya sus claves de acceso al Colegio. Si alguna persona no las ha recibido o tiene algún problema puede ponerse responder al email, preguntarnos o realizar las observaciones oportunas. Estamos para ayudarles.