19 julio , 2019

La criminóloga detrás de la Criminología: Paz Velasco de la Fuente

publicado por Victoria Pascual

Me gusta leer. Es más, me gusta mucho leer. Y, como podéis imaginar, uno de los temas de los que más disfruto es aquel que tiene que ver con la Criminología: Ensayo, novela, manuales… Cualquier género o formato puede terminar en mi mesilla de noche o encima de la mesa donde estudio y trabajo.

Siendo así, cuando alguien quiere hacerme algún regalo tiene claro que va a acertar casi seguro si me regala un libro y, los Reyes Magos, que todo lo saben, me trajeron en las últimas Navidades “Criminal-Mente”. Devoré este el libro. Pero además de su riguroso y pertinente contenido, que recomiendo sin lugar a dudas a expertos y  profanos del mundo de la Criminología,  el libro deja entrever la interesante personalidad de la autora que lo ha escrito.

He tenido el placer de entrevistar a dicha autora, Paz Velasco de la Fuente, que es, además de colega y compañera del Colegio Profesional de Criminología de Madrid, una persona cercana, entusiasta, trabajadora y comprometida con la Criminología.

Os dejo con Paz y con un pedacito de su interesante trabajo. Y, para los que queráis saber más de ella, podéis entrar en su página web. He aquí mi regalo para vosotros de estas vacaciones.

  1. Paz, leer la “pequeña” biografía curricular en tu página web deja adivinar que eres una persona comprometida con la Criminología, cuya carrera profesional y académica es muy intensa, con muchas inquietudes y ganas de aprender y aportar en Criminología. ¿Podrías contarnos un poco cómo has llegado hasta aquí, qué caminos decidiste elegir para convertirte en la criminóloga que eres hoy?

Casi toda mi vida me he dedicado al derecho, en dos ámbitos muy concretos del mismo. Es una profesión de la que aprendes cada día, porque el derecho está en constante evolución, al estar vinculado directamente a la sociedad, a su evolución y al surgimiento de nuevas conductas delictivas. Tratas a diario con personas que han cruzado límites. Sus conductas, sus actos aparecen tipificados como delitos en nuestra ley penal, pero en muy pocas ocasiones la administración de justicia y los que forman parte de ella paran a preguntarse, porqué. ¿Por qué han agredido sexualmente a un menor? ¿Por qué golpean a su pareja hasta acabar con su vida? Investigar los “porqué” y hallar respuestas nos da la clave no solo para prevenir que otros sujetos, hombres, mujeres e incluso niños, delincan, sino para detectar factores de riesgo con los que poder trabajar desde un principio. 

Hace ya cuatro años, que empecé a investigar sobre la criminalidad femenina, ya que las investigaciones, estudios empíricos y literatura se centran mucho más en las conductas criminales masculinas. En septiembre de 2018 colgué la toga, para dedicarme por completo a la criminología: mi investigación, mis clases en la universidad (Universidad Internacional de Valencia), mi colaboración en el proyecto CerclesCat (Departamento de Justicia de la Generalitat), análisis criminológico de la actualidad delictiva en diferentes programas de radio, conferencias y… seguir estudiando. No ha sido fácil salir de lo que está tan de moda llamar “zona de confort” (tu despacho, tu trabajo de más de 20 años, tus hábitos profesionales). Pero ha podido más mi pasión por la criminología, que la comodidad de una agenda cerrada a diario.

 

  1. A día de hoy la Criminología ha ganado mucha fama gracias a series de televisión cuyo éxito, a nivel mundial, han hecho de nuestra ciencia una carrera muy codiciada.  ¿Cuáles fueron tus motivos para elegir la  Criminología como carrera profesional? ¿Crees que esta fama nos beneficia o nos resulta una lacra a la hora de trabajar en Criminología?  

Mi interés en comprender (no me refiero al poder punitivo) el fenómeno de la criminalidad, el porqué de la delincuencia violenta y su control. Si comprendemos los porqués, podemos trabajar no solo en la prevención de determinadas conductas criminales y detectar factores de riesgo, sino que también podremos trabajar en la resocialización de esas personas, tratando de evitar la reincidencia: que no haya más víctimas. Entender la delincuencia y sobre todo el crimen desde un punto de vista multifactorial (no solo desde el punto de vista del derecho) fue la razón de querer dedicarme al 100% a la criminología. Hay quienes dicen que los criminólogos podríamos ser “pacificadores sociales” ya que nuestro trabajo, entre otras cosas, consiste en prevenir uno de los mayores problemas de nuestra sociedad: el delito, la delincuencia y la cada vez mayor versatilidad criminal. 

No nos beneficia en absoluto, porque esas series de televisión presentan un enfoque irreal y distorsionado de lo que es nuestra profesión. No solo confunden a un criminólogo con la policía científica (que son nuestros CSI), sino que el trabajo que esos personajes realizan en las series no tiene nada que ver con lo que los criminólogos hacemos en realidad. La profesión de criminólogo y la criminología como ciencia social, se basa en el interés por las cuestiones sociales y el conocimiento exhaustivo de la realidad delictiva. 

La peor batalla que tenemos que librar como criminólogos, sobre todo en España, es que los poderes públicos, la administración de justicia y la sociedad nos vean como profesionales, ser visibles y ser considerados aptos para trabajar en muchos ámbitos donde hacemos falta. Estamos envueltos en una “aura” de ciencia ficción, debido al cine, las series de televisión, la literatura. Sin embargo, creo que podemos demostrar quienes somos, de lo que somos capaces y sobre todo de la necesidad de que la criminología esté presente en muchos ámbitos de nuestra sociedad: tribunales de justicia, política criminal, centros penitenciarios, centros educativos, FFCCSSEE, multinacionales, etc.

 

  1. Una de las grandes dificultades que encuentran las personas que se titulan en el Grado (antes Licenciatura) de Criminología es encontrar trabajo en este área ¿En qué sectores crees que, a día de hoy, tiene cabida un criminólogo? De dichos sectores, ¿en cuál crees que  hay más empleabilidad actualmente?

¿La criminología es una ciencia útil para la sociedad? Indudablemente, sí. Los criminólogos podemos y debemos (o deberíamos) desarrollar nuestra actividad profesional en diferentes ámbitos. Lo que ocurre en España es que contamos con una escasa atención institucional, y nos hacen parecer invisibles e inservibles. Los criminólogos podemos trabajar en muchos ámbitos: prevención del delito, política criminal, perito criminológico en el proceso penal, como integrantes de los equipos de tratamiento de instituciones penitenciarias, agente de libertad vigilada, diseño y gestión de programas de prevención y tratamiento, realización de perfiles criminales, asesor para el tratamiento y prevención en los centros educativos en los casos de “bullying y ciberbullying”, seguridad privada (detective privado y director de seguridad), investigación criminológica, Cuerpos y Fuerzas de Seguridad, oficinas de atención a las víctimas, etc. Como puede verse, el mercado laboral no cierra las puertas a los criminólogos. Pero el problema es que en España aún es una ciencia en expansión y además nuestra sociedad, nuestros políticos y las instituciones a las que podemos serles útiles, siguen sin saber que es un criminólogo.

 

  1. Como la Criminología es una carrera, tanto académica como profesional, muy joven, ¿A qué ámbitos crees que  podría llegar la Criminología y todavía no llega? Es decir, ¿qué nichos de trabajo crees que todavía podemos explotar l@s criminólg@s?

Ahora mismo, y tras conocer varios casos en Barcelona, sería importante plantearse la presencia de criminólogos en centros educativos, tanto públicos como privados. Las nuevas tecnologías, y el fácil acceso a la Red, hacen que además de la versatilidad criminal que ofrece esta nueva escena del crimen (internet), haya una preocupante cantidad de niños y adolescentes, que son víctimas de las TIC’s. Viven una victimización múltiple, y en algunos casos con resultados lamentables. Además, el acoso convencional (bullying), sigue siendo preocupante, porque en muchos casos no se detecta por parte de los docentes. Un criminólogo, no solo podría prevenir determinadas conductas (sexting, cyberbullying), sino detectar factores de riesgo y víctimas vulnerables, que pudieran terminar siendo acosadas.

También podríamos asesorar a algunos periodistas y medios de comunicación. A veces me quedo en blanco, cuando leo, o escucho alguna noticia relacionada con un asesinato, una agresión sexual, o cualquier tipo de delito violento. 

También podríamos formar parte de las Oficinas de Atención a las Víctimas, puesto que una de las disciplinas que se estudian es la victimología. Me preocupa mucho (porque lo veo con frecuencia), que haya rivalidades entre diferentes profesionales/profesiones como psicólogos, educadores sociales, criminólogos… No se trata de “quítate tú y me pongo yo”. Se trata de sumar los conocimientos que tienen todos ellos. Sin duda la criminología es “La Cenicienta” de las ciencias sociales, porque otros profesionales del mismo ámbito, no tienen claro (o no quieren tener claro) nuestra preparación y potencial para trabajar en los mismos ámbitos y puestos de trabajo que ellos. Hasta que la criminología no sea visible y aceptada por los poderes públicos y la administración de justicia, lo que supone aparecer como tales en la LECrim, seguiremos siendo grandes profesionales ignorados.

También podemos participar en mediación, en todo lo relativo a justicia de menores, informes criminológicos y control y seguimiento de las estadísticas criminales (estudio de la realidad delictiva y criminal).

 

  1. Eres la autora de uno de los libros con mejor acogida sobre Criminología actualmente en España, y que tengo el privilegio de contar con un ejemplar en mi biblioteca personal, “Criminal-mente”,  ¿podrías darnos un esbozo sobre lo qué se va a encontrar el lector entre sus páginas? ¿Lo recomiendas sólo para criminólog@s o pueden también disfrutarlo personas interesadas en la materia sin estudios previos en Criminología?

Criminal-mente es un retrato de la criminalidad más violenta: el asesinato. Cada capítulo (tiene 45 en total) tiene casuística actualizada y el ensayo tiene 26 páginas de bibliografía. El libro comienza hablando del origen de los asesinos (Ḥashshāshīn), para después adentrarnos en los asesinos múltiples, haciendo un estudio criminológico de los asesinos múltiples secuenciales o asesinos en serie: tipologías, motivaciones, multicausalidad y multifactoriedad de sus crímenes, sus fantasías, selección de las víctimas, psicopatía vs sociopatía, mitificaciones, etc. 

Una segunda parte del libro está dedicada a los psicópatas tanto criminales como prosociales o integrados (psicópatas de éxito y psicópatas emocionales), desde el punto de vista de la criminología y del derecho penal.

Le sigue un estudio pormenorizado de la criminalidad femenina: perfiles, tipologías, motivaciones, parejas letales y mujeres que terminan enamorándose de asesinos, maltratadores y agresores sexuales.

En los últimos capítulos (aunque hay algunas sorpresas más en el libro que no desvelaré), presento a los cazadores de depredadores: los analistas de la conducta (perfiladores criminales o profiler). 

Criminal-mente trata de responder a preguntas como ¿por qué matamos? ¿La maldad se puede demostrar científicamente? ¿Todos los asesinos matan por los mismos motivos? ¿Por qué el psicópata es el mayor depredador del planeta? ¿Por qué se altera la escena de un crimen? ¿Qué nos cuenta la crónica negra de España? ¿Qué lleva a una madre a matar a sus propios hijos? ¿Qué es un perfil victimológico? ¿Podemos determinar si estamos ante un suicidio o un asesinato?

No creo que sea solo un libro para criminólogos. De hecho mis mayores “fans” son los escritores de novela negra y algunos periodistas de sucesos. Es un libro que habla de la cotidianidad del crimen. Todas las sociedades tienen delincuentes, porque el delito es un fenómeno de construcción social, pero lo que he intentado es hablar sobre todo de los delitos contra las personas. De aquellos delitos cometidos a sangre fría, y que atraen por diferentes razones a la sociedad. A diario en la prensa y en los medios de comunicación, se escribe sobre criminología: motivaciones del crimen, modus operandi, que factores de riesgo influyen para que determinados agresores sexuales reincidan. En este ensayo, trato de dar algunas respuestas a las preguntas que todos nos hacemos o nos hemos hecho cuando leemos crímenes como el de Pioz, o vemos la cara de José Bretón o Ana Julia Quezada en las noticias. Trato de demostrar, que alejándonos del concepto de maldad marcado por la religión, la maldad está en el cerebro y hoy se puede demostrar científicamente.

 

  1. La Criminología es una ciencia multidisciplinar y, como tal, sus áreas de investigación y actuación son muy diversas. ¿Podrías explicarnos en qué área de la Criminología enmarcarías tu actividad profesional como criminóloga? Y, si quisieras cambiar de rumbo o volvieras a empezar, ¿a qué otra área de la  Criminología te gustaría encaminar tus pasos?

Actualmente, gran parte de mi tiempo lo dedico a la investigación de la criminalidad femenina, y a trabajar en el proyecto de la Generalitat, cuyo lema es “no más víctimas”. Trabajo de modo directo con personas que han cometido delitos muy graves contra las personas, es decir trabajo con delincuentes y con la realidad delictiva.  Además la docencia, las conferencias y seguir escribiendo es el complemento perfecto. Para mí se cierra el círculo, al poder trabajar en esos tres ámbitos, que de una manera muy directa, están relacionados entre sí.

No tengo intención de cambiar de rumbo, es más. Tengo intención de comprar remos, para que cuando no haya viento que sople mis velas, pueda remar. 

 

  1. Por último, ¿Qué consejos, de cara a una carrera profesional,  le darías a una persona que acabara de terminar sus estudios en Criminología? 

Formarse es importante, ya que es el pilar fundamental para desarrollar tu vida profesional. Y no hablo solo de estudiar una carrera o un Máster. Hablo de leer, cada día: libros y prensa. Pero hay algo más importante que la formación académica, y es tener muy claro, cuáles son tus objetivos dentro de esta profesión. Hay que ser realista, saber cuáles son tus capacidades y enfocarlas hacia esos objetivos. La criminología es una ciencia social que abarca muchos aspectos, y no es nada fácil encontrar el ámbito que se ajusta a tu identidad, pero no es imposible. Si acabáis de licenciaros, os recomiendo participar como voluntarios en algunos de los programas que se ofrecen desde el Departamento de Justicia, y que estén relacionados con el ámbito penitenciario de adultos o con centros de menores. Tenéis que invertir tiempo en conocer la realidad delictiva de cerca, a los delincuentes o a las víctimas, dependiendo del área criminológica a la que te quieras dedicar. La teoría, está en las aulas. Pero el trabajo de campo es algo que tenéis que hacer por vuestra cuenta, y que os enseñará la realidad delictiva y victimológica de nuestra sociedad.

 

Gracias Paz, por esta maravillosa entrevista.

Victoria Pascual, Criminóloga

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