3 enero , 2019

El criminólogo, ¿nace o se hace?

publicado por Victoria Pascual

– ¿Qué quieres ser de mayor hija mía? – Mamá, papá, quiero ser criminóloga. – ¿Y eso qué es? ¿Eso es ser policía? ¿Qué tendrías que estudiar? ¿Tiene salidas profesionales?

Esta conversación se produjo en mi casa hace ya algunos años cuando, al finalizar mis estudios de Bachillerato, mis padres me hicieron la inevitable pregunta de qué quería ser en la vida.

Sin embargo, las respuestas a las preguntas que me hicieron mis padres no eran tan sencillas como lo son hoy en día ante esas mismas preguntas (os recuerdo que faltaban 4 años para que llegara la serie CSI a España, que tanto hizo, bueno y malo, por la Criminología en nuestro país) . Cuando yo tenía 17 años y debía escoger mi siguiente paso (académico o profesional), la carrera de Criminología no existía como tal en España. Yo nací en 1980, haced cálculos, no hace tanto tiempo. Para poder acceder a algo parecido, alguien que tuviera vocación criminológica y no tuviera interés o, como era mi caso, no pudiera acceder a las fuerzas de seguridad del Estado (mi estatura no me permite acceder a estos organismos) tenía un camino largo que recorrer. En España, los estudios relacionados con la Criminología pertenecían a, lo que se hacía llamar, estudios de segundo ciclo. Es decir, tenías que estudiar una Licenciatura (para los más jóvenes, una carrera universitaria de 5 años) para poder acceder a estos estudios que, normalmente, se componían de tres años o, como mínimo, de dos. Siendo así, para ser criminólogo tenías que emplear alrededor de 8 años de tu vida  y sumarle a esta circunstancia la realidad de que dicha titulación de segundo ciclo, estaba fuertemente orientada, y basada, en temas relacionados con el ejercicio de la abogacía.

Hasta hace bien poco que apareció la Licenciatura y, actual Grado, en Criminología, el criminólogo nacía, pero también tenía que hacerse un poco a sí mismo.

Para mí, uno de los ejemplos de personas nacidas bajo la vocación de la Criminología que tuvieron que hacerse a sí mismas en este campo es, el triste y recientemente desaparecido, Francisco Pérez Abellán.

Francisco Pérez Abellán nace en una España en la que la Criminología no existe como tal. La crónica negra se hace llegar a los ciudadanos a través de las páginas de sucesos de los periódicos o de periódicos enteramente especializados en crímenes y actos delictivos como «El Caso» , así como a través de las noticias de la radio o del famoso noticiario que se proyectaba antes de las películas en los cines, el NO-DO.  Lejos quedaban todavía los estudios especializados en el área de la Criminología cuyo conocimiento quedaba en manos de los miembros de las fuerzas de seguridad o dispersos en otras áreas de conocimiento o disciplinas.

Sin embargo, el joven periodista que empezó colaborando con el diaro «El Pueblo» y que formó parte en los inicios del periódico «Diario 16», medio en el cual se hizo responsable de la creación del área de sucesos, hogar de la divulgación periodística de la Criminología, tenía un alma de criminólogo.

Y digo que tenía alma de criminólogo porque creo que tenía claro que la Criminología, entendida como área de conocimiento, existía, era útil y debía ser divulgada y, también, que la narración de los sucesos acontecidos en nuestra sociedad, tras un profundo análisis de los mismos, podría ser un magnífico vehículo. La titulación como tal no existía pero, en mi opinión, Francisco Pérez Abellán se convirtió en criminólogo el mismo día que dijo que para poder prevenir el crimen de sangre había que analizarlo y conocerlo.

Su pasión por la Criminología le llevó a escribir más de una veintena de libros relacionados con los sucesos de la España negra de ayer y hoy y a colaborar con múltiples Universidades y medios de comunicación como periodista experto en esta materia.

Así pues, hoy en día tenemos la tremenda suerte de poder realizar estudios en Criminología en casi cualquier Universidad de España. De hecho, todos los años se cubren todas las plazas disponibles, tal es el tirón de nuestra ciencia. Es más, también contamos, los más afortunados, con Colegios Profesionales, como el de Madrid, que nos respaldan y allanan el camino en nuestra profesión. Sin embargo, no todos tuvieron esta suerte y, personas como D. Francisco, tuvieron que nacer y hacerse en Criminología.

Os dejo, para los que os pueda interesar, la posibilidad de disfrutar de la tesis doctoral de Francisco Pérez Abellán, publicada por la Universidad Complutense de Madrid, Universidad que le vio defender su tesis versada en la «Indagación del asesino en serie en Pascual Duarte«.

Sólo me queda agradecerle a Francisco Pérez Abellán todo su trabajo, su amor por la Criminología, su fortaleza y tesón a la hora de dignificar esta profesión dándola a conocer a los miembros de nuestra sociedad. Porque la Criminología se nace, se hace, se vive y se comparte.

Victoria Pascual, criminóloga.

 

Referencias:

http://perezabellan.webcindario.com/ 03/01/2019

http://eprints.ucm.es/16216/1/T33841.pdf 03/01/2019

http://www.sabedoriaglobal.com.br/historia-da-criminologia-etapas/ IMAGEN 03/01/2019

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *