21 octubre , 2018

Condenamos el nuevo caso de violencia de género y pedimos la incorporación de criminólogos a la lucha contra esta lacra

publicado por CPCM

NOTA DE PRENSA

Algo falla cuando más de la mitad de las víctimas mortales no habían denunciado antes a sus agresores

Condenamos el nuevo caso de violencia de género y pedimos la incorporación de criminólogos a la lucha contra esta lacra

Los criminólogos tenemos formación y disposición a ayudar en esta lucha pero las administraciones y la Justicia no nos tiene en cuenta, nos invisibiliza

21 de octubre de 2018

El Colegio Profesional de Criminólogos de la Comunidad de Madrid condena rotundamente el nuevo caso de asesinato machista ocurrido presuntamente en Córdoba y cuya víctima, M.J.P., de 67 años, era de nuestra región. También lo es el asesino confeso, su esposo, de 70 años, que se entregó la noche del viernes en el cuartel de la Guardia Civil de Arganda del Rey culpándose del homicidio y de haber arrojado el cadáver al pantano cordobés de El Arenoso, donde ha sido hallada la mujer.

Desde el 1 de enero de 2003 hasta la actualidad, 966 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas, según la información oficial de la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género. En 2018 ya son 41 las víctimas mortales en toda España, incluyendo el caso de Arganda, y otro posible en investigación. Además, tres menores han muerto a causa de la violencia de género en lo que va de año y existen dos casos en investigación.

La violencia de género constituye una de las más terribles lacras sociales, que atenta contra los derechos humanos y contra el derecho fundamental a la igualdad y no discriminación por razón de sexo. En este caso particular, el propio asesino confeso había denunciado la desaparición de la mujer el pasado 12 de octubre. No existían denuncias previas por malos tratos ni órdenes de alejamiento dentro de la pareja. Y es que porcentaje de mujeres asesinadas que no denunciaron a sus parejas o exparejas no ha bajado del 60% desde que hay datos.

Ante esta realidad, los criminólogos reivindicamos de forma enérgica la creación de fórmulas que nos permitan participar en la prevención e intervención sobre este ‘fenómeno’ endémico. También insistimos en la concienciación familiar, social y vecinal sobre esta problemática y en que ante cualquier conato de violencia las víctimas lo denuncien. Bien en comisarías, cuarteles o Juzgados o bien llamando al 016, que no deja rastro en la factura, aunque debe eliminarse del registro de llamadas del teléfono. Además, hay una página web del Gobierno de España para hacer consultas y denuncias.

En los últimos meses, partidos políticos y administraciones están comprobando que las medidas legislativas, policiales y jurídicas actuales no son suficientes para contener el aumento de las víctimas de violencia de género. Y proponer nuevas medias, como esta semana la propia ministra de Justicia, Dolores Delgado, a “impulsar las Unidades de Valoración Forense Integral y las Oficinas de Atención a las Víctimas”. También el Ayuntamiento de Madrid ha prometido poner en marcha en 2019 ‘Centros de Crisis, espacios abiertos todo el día “que asegurará un acompañamiento multidisciplinar a las víctimas desde el momento de la agresión”.

En la apertura del Año Judicial madrileño, magistrados y fiscales se quejaban de su “ingente” volumen de trabajo, de la litigiosidad y el retraso en las causas. Pero ninguno de estos actores, ni jurídicos ni administrativos, alude ni llama a las puertas de los criminólogos ante este desafío, a pesar de que estamos especializados en este tipo de materias. Como si no existiéramos. Ante ello, el Colegio está trabajando para VISIBILIZAR los estudios y capacidades de los profesionales criminólogos y ponerlos en valor.

A nuestro juicio, en la lucha contra la violencia de género es necesario, entre otras medidas, elaborar programas de seguimiento en el cumplimiento de requerimientos judiciales (órdenes de alejamiento); incidencia en prevención temprana mediante programas educativos y evaluación de campañas publicitaria y tratamiento informativo; acompañamiento de la víctima durante el proceso; insistir en la importancia de evitar la revictimización y minimizar la victimización secundaria; reforzar la prevención secundaria para evitar la reincidencia y potenciar las medidas para preparar la reinserción social de los encarcelados; además de una intervención específica en el sistema Judicial presentando informes criminológicos que orienten en la propuesta de medidas eficaces.  Sabemos hacerlo. Pedimos paso.

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