abril 21, 2024

El suicidio adolescente: El papel del Criminólogo

Los criminólogos, como expertos en el estudio de la conducta delictiva y antisocial, pueden desempeñar un papel importante en la prevención del suicidio adolescente, especialmente cuando se consideran los factores sociales y ambientales que pueden contribuir a este riesgo. El criminólogo puede contribuir a la prevención del suicidio adolescente mediante:

  1. Investigación y análisis de datos: Los criminólogos pueden llevar a cabo investigaciones para analizar patrones, identificar factores de riesgo específicos y tendencias relacionadas con el suicidio adolescente. Pueden examinar datos demográficos, epidemiológicos y estadísticas relacionadas con este tema. Esto incluye identificar grupos de alto riesgo y áreas geográficas específicas que puedan requerir atención especial.
  1. Desarrollo de políticas y programas: Los criminólogos pueden colaborar en el diseño y la implementación de políticas y programas de prevención del suicidio en entornos escolares, comunitarios y familiares. Esto puede incluir programas de concienciación, capacitación de profesionales, y estrategias para mejorar el acceso a servicios de salud mental. Pueden ayudar también a desarrollar estrategias de intervención.
  1. Colaboración interdisciplinaria: Trabajar en colaboración con profesionales de la salud mental, educadores, trabajadores sociales y otros expertos puede ser crucial en la implementación de enfoques múltiples de prevención. Esta colaboración transversal permite un enfoque integral de las causas y posibles soluciones. La información compartida entre disciplinas puede proporcionar una evaluación más completa y precisa del riesgo.
  1. Análisis del entorno social y comunitario: Los criminólogos pueden evaluar el entorno social y comunitario para identificar factores de riesgo específicos, como el acoso, la violencia, el acceso a medios “letales” y la falta de apoyo en sus entornos. Todo ello esencial para la detección temprana del riesgo de suicidio.
  1. Capacitación y educación: Los criminólogos pueden participar en programas de capacitación para profesionales, educadores y miembros de la comunidad para aumentar la conciencia sobre el suicidio adolescente, sus factores de riesgo y las estrategias de prevención. Participar en la capacitación de estos profesionales que tienen contacto regular con adolescentes puede mejorar la capacidad de identificar señales de advertencia y derivar a los jóvenes a los recursos adecuados.
  1. Intervención en casos específicos: Al analizar casos individuales, los criminólogos pueden identificar factores de riesgo singulares, de los que pudieran derivarse actuaciones concretas y estrategias particulares en cada caso, basadas en la experiencia y los resultados obtenidos con anterioridad.
  1. Evaluación de programas de prevención: Basándose en la investigación y el análisis, los criminólogos pueden llevar a cabo evaluaciones de programas de prevención para determinar su eficacia y realizar ajustes según sea necesario. Abordar los factores de riesgo identificados y promover un entorno de apoyo efectivo y adaptado a la circunstancia.
  1. Promoción de entornos seguros: Trabajar para crear entornos seguros y de apoyo en la escuela, la comunidad y el hogar puede ser una parte crucial de la prevención del suicidio adolescente.
  1. Desarrollo de Sistemas de Alerta Temprana: Los criminólogos pueden contribuir al diseño e implementación de sistemas de alerta temprana en entornos escolares y comunitarios. Estos sistemas pueden identificar signos de riesgo en etapas iniciales y facilitar la intervención rápida. La ideación suicida puede presentarse como la preocupación por la vida, el deseo de morir o la planificación y representación mental de todos los pasos y conductas autodestructivas que se desean realizar hasta alcanzar el objetivo letal (Sánchez-Sosa et al., 2010).
  1. Participación en Investigaciones Cualitativas: Realizar investigaciones cualitativas para comprender mejor las experiencias individuales y los desafíos específicos que enfrentan los adolescentes puede proporcionar información valiosa para la detección temprana que lleve a tomar medidas y actuaciones a tiempo. Es importante destacar que la prevención del suicidio es un esfuerzo conjunto que implica la colaboración de profesionales de diversas disciplinas.

Los criminólogos, al aportar su experiencia en la comprensión de la conducta humana y los factores sociales, pueden contribuir significativamente a los esfuerzos para reducir el riesgo de suicidio adolescente. La intervención y participación de los criminólogos en la prevención del suicidio adolescente es esencial para abordar este problema complejo y multifacético.

Al enfocarse en factores sociales, emocionales, ambientales y de comportamiento, los criminólogos pueden aportar sus valiosos conocimientos, para desarrollar estrategias efectivas y comprender mejor las dinámicas que contribuyen y derivan hacia el suicidio adolescente. Además, al colaborar con otros profesionales y disciplinas, los criminólogos pueden contribuir a enfoques integrales y multifuncionales, que aborden las diversas dimensiones del problema.

La investigación y análisis de datos, la implementación de políticas y programas, la formación, y la evaluación continua son componentes clave para crear intervenciones efectivas y ajustarlas según sea necesario en cada caso.

La capacitación y educación, tanto para profesionales como para la comunidad en general, son fundamentales para aumentar la conciencia sobre el suicidio adolescente y sus factores de riesgo. La colaboración interdisciplinaria permite aprovechar la experiencia de diversos profesionales, enriqueciendo así la comprensión y las estrategias de prevención.

En resumen, los criminólogos pueden desempeñar un papel valioso en la prevención del suicidio adolescente al aportar su experiencia en la comprensión de la conducta humana y los factores sociales, y al trabajar en conjunto con otros profesionales para abordar este problema de manera integral.

***El Ministerio de Sanidad promueve la Línea 024 de atención a la conducta suicida. Se trata de una línea telefónica de ayuda a las personas con pensamientos, ideaciones o riesgo de conducta suicida, y a sus familiares y allegados, básicamente a través de la contención emocional por medio de la escucha activa por los profesionales del 024.

Artículo escrito por el colegiado J.C. Martín (@BlogCrimi en la red social ‘X’)

Recuerda que si eres colegiado/a o precolegiada/o puedes enviar tus propuestas de artículo para publicación a prensa@colegiocriminologosmadrid.es

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Colegio Profesional de Criminología de la Comunidad de Madrid