Madrid, 29 de marzo de 2025
La criminóloga y vocal de Formación de la Colegio Profesional de la Criminología de la Comunidad de Madrid (CPCM), Victoria Pascual, presentó este jueves en Madrid su último libro, ‘Familias asesinas. Los casos oscuros cometidos por clanes homicidas a la luz de la Criminología’, una obra que profundiza en el papel de la familia como posible origen, contexto o cómplice de conductas criminales.
El acto tuvo lugar en la sede del CPCM, situado en la calle Costa Verde número 7, que organizó el evento y reunió a profesionales del ámbito criminológico, docentes, estudiantes y público general interesado en el fenómeno delictivo en el ámbito familiar.
La decana del Colegio, Carmen Balfagón, fue la encargada de abrir el acto con palabras de admiración hacia Victoria, a quien calificó como «una de las grandes voces de la Criminología española contemporánea». «Para nosotros, Victoria es una bandera de esta profesión. Su trabajo es brillante y riguroso, pero también accesible y pedagógico», señaló durante su intervención.
Pascual, autora también del aclamado libro ‘Asesinas’, agradeció la presentación y la gran química que tiene con Balfagón, al tiempo que explicó que su nuevo trabajo nace de una inquietud por comprender cómo la familia, un entorno normalmente vinculado al cuidado y la protección, puede convertirse en un núcleo criminal.
En su intervención, destacó que la familia no solo influye en la formación de la personalidad, sino que también puede reforzar comportamientos delictivos, sobre todo cuando actúan como grupos cohesionados.
‘Familias asesinas’ se estructura en torno a tres grandes bloques temáticos que agrupan distintos tipos de criminalidad en el ámbito familiar. El primero de ellos aborda las familias jerarquizadas con un líder dominante que dirige y organiza actividades delictivas, como en el caso del clan Puccio en la Argentina postdictatorial.
Según explicó la autora, en estos contextos la figura patriarcal ejerce un fuerte control sobre los miembros del grupo, quienes muchas veces actúan por lealtad, dependencia o miedo. «Los hijos buscan la validación del padre. Si ese padre es un criminal y exige colaboración, muchos de ellos terminan participando en delitos para recibir aprobación», dijo.
El segundo bloque del libro se centra en parejas sentimentales que cometen crímenes juntas, con un enfoque especial en los móviles de tipo sádico-sexual. Victoria analizó el caso de Michel Fourniret y Monique Olivier, pareja francesa que durante décadas secuestró, torturó y asesinó a menores y jóvenes, utilizando incluso a sus propios hijos como señuelo.
En estos casos, según Pascual, se da una dinámica de dominación y sumisión, pero también de complicidad activa. «Ella buscaba a las víctimas, las identificaba, y en algunos casos participaba directamente en los crímenes», detalló.
El tercer bloque se centra en familias que reaccionan violentamente ante amenazas reales o simbólicas contra su estructura, como ocurre en los crímenes de honor. Uno de los casos que incluye el libro es el asesinato de una joven en Reino Unido por parte de su familia, tras iniciar una relación sentimental que ellos consideraban inaceptable.
Pascual analizó también el fenómeno de la histeria colectiva o contagio emocional dentro de grupos familiares muy cohesionados, como en el caso de las hermanas Papin en la Francia de entreguerras. «Estas hermanas compartían un aislamiento absoluto, una historia traumática común y una relación simbiótica que derivó en un acto brutal de violencia contra su empleadora», relató.
La escritora contextualizó históricamente la evolución del concepto de familia, desde la antigüedad hasta la actualidad, para comprender cómo han cambiado las dinámicas internas y el rol social de esta institución. Destacó que la familia sigue siendo, en cualquier contexto cultural, un agente primario de socialización que puede influir decisivamente en el desarrollo de conductas prosociales o desviadas.
La autora de ‘Familias Asesinas’ explicó teorías criminológicas como la del control social o la asociación diferencial para argumentar cómo los comportamientos delictivos pueden ser aprendidos y transmitidos dentro del núcleo familiar. «Una familia desestructurada no se define por su forma externa, sino por la ausencia de roles, normas claras y vínculos afectivos seguros», afirmó.
Y añadió que en muchos de los casos estudiados se repiten factores de riesgo como la exposición a violencia, negligencia, carencia de límites o modelos delictivos como referencia.
Asimismo, Pascual profundizó en los estilos de apego inseguros y su relación con la aparición de conductas criminales en la edad adulta. El libro combina el análisis criminológico con una cuidada investigación documental y entrevistas, en un formato que busca tanto informar como provocar la reflexión crítica del lector.
«Vivimos rodeados de contenidos relacionados con la criminología, pero pocas veces se ofrece una visión rigurosa y didáctica. Mis libros quieren llenar ese vacío», señaló Victoria, quien alertó sobre la banalización del delito en los medios y la proliferación de voces sin formación especializada que comentan casos criminales. «Hay una fascinación legítima por el crimen, pero también una responsabilidad en cómo se cuenta», advirtió.
Pascual agradeció al Colegio de la Criminología su apoyo continuo y la posibilidad de presentar nuevamente su obra en esta institución. Durante el turno de preguntas, los asistentes plantearon cuestiones sobre la influencia de la cultura, la estructura familiar o el rol del Estado en la educación de los menores.
Durante la presentación hubo también espacio para debatir sobre la línea que separa el entorno criminal de la complicidad emocional dentro de la familia. Algunos asistentes destacaron la dificultad de denunciar a familiares implicados en actividades delictivas por los vínculos afectivos y las dinámicas de dependencia.
La autora y busca nuevas historias para continuar su exploración sobre los factores sociales, psicológicos y culturales que rodean al crimen. El evento concluyó con una propuesta de organizar ‘Noches de la Criminología’ en la sede del Colegio para fomentar el debate abierto y riguroso entre profesionales y ciudadanía.
Pascual recibió una ovación cerrada del público, entre quienes se encontraban futuros criminólogos y criminólogas que ya consideran su obra una referencia indispensable. «Leer a Victoria es aprender Criminología desde la raíz, sin morbo y con profundidad», resumió una de sus alumnas al término del acto.
La presentación fue todo un éxito de público, que llenó la sede del CPCM, y que compartió luego momento distendidos por la decana y la autora de ‘Familias Asesinas’, quien firmó gran cantidad de ejemplares. Por su parte, varias decenas de personas lo vieron online de forma gratuita. Si tú no eres una de ellas, puedes hacerlo ahora o cuando lo desees en el siguiente enlace: https://youtu.be/HB1BVxbR6iY.